
Ayer hablamos.
El me pone desde un grabador espantoso un cassette de Yves, y me dice "Escuchá, nena". Desde el otro lado del océano pongo mi teléfono para que escuche Jarret cuando le deja respirar a Montand.
Hablamos una hora, en realidad no hablamos, sólo escuchamos música de norte a sur.
Lo noto feliz. "El otro día ganó Racing a Rosario 4 a 1" "Tu madre se fue, ya sabés cómo desaparece, yo estoy con Claudia" Gracioso, hace que habla a su amante invisible mientras en el norte yo revoleo los ojos ante ese humor que tan bien conozco. "Ya voy cariño, ponete el corpiño", dice.
Volvemos a la normalidad...
"Esperá, escuhá ésto", dice él. Suena
Oblivión. Pienso este tema me persigue.
Mi papá es el hombre mas piazzollero del país, sin duda, tanto que en algunas conferencias a las que asiste, él contesta varias de las preguntas formuladas al expositor de turno, por lo que una vez se ligó un "porque no viene y da la charla Usted" a lo que respondió: "seguro, al menos sé de lo que estaría hablando". Lo acompañé una vez y fue suficiente. En realidad, no!
"Sabés cuándo compuso Oblivión y en que circunstancias?", le pregunto.
"Y...fue en el 84/85, es de lo último. Esperá, escuchá "Sur le ciel de París" que ya vengo, acá estaba joven Montand, ahora a mí me sale mejor que a él" mientras veo girar los ceros en mi cuenta telefónica.
♪♪♪
Vuelve. Yo sigo bajo los cielos de París.
"En el 84, casi al final. Te gusta?" "Sí! papi"
"Viste que triste y melancólico es!
El compuso ésto para vos nena, vos lo entendés"
"Y vos ???"
"Yo ya no. A mi me duele mucho"
"A mi también me duele".
Me pone Libertango.
Le ataco con Evans ♪♪♪ Tenemos el gusto parecido.
Me enseña ahora Thelonious Monk y el Hot Club de Paris impacientemente. Me pregunta al final, Qué estás leyendo?" Digo "Nada en particular, y vos?"
"Como siempre, "Ilusiones Perdidas"