
Las películas están tan hechas, tan repetidas que sabemos la receta según el estilo. Reconocemos, antes de que ocurra, los obstáculos amorosos en un film romántico, sabemos que no hay pelicula de acción que no tenga una persecución de autos en un parking, del efecto previsible de un basement en una de terror y del truco que agrega la música a una de suspenso.
Como en la moda, lo que lo diferencia al cine en gral. es el estilo narrativo, la interpretación y la dirección artística y general.

En el último film de Chris Nolan "Inception", un grupo encabezado por Di Caprio debe introducir una idea en el inconsciente del hijo de un recientemente fallecido multimillonario. Este encargo -si exitoso- le devolverá la vuelta a casa y a sus hijos. La tarea es casi imposible y el método -que es la película en sí- lo es más aún. Creo que no tiene mayor interes que el cinemático ahondar en los procesos de inserción mental. Sedativos, recreación arquitectónica de ambientes para desarrollar las acciones de los relatos en los distintos niveles del subconsciente y guardianes del subconsciente del sujeto a ser insertado.
La película es alucinante. A través del método se baja a esos estratos recreados por el equipo para obtener información y/o para insertar una idea nueva, esta vez por encargo.
Nolan juega maravillosamente bien con el espacio y con el tiempo. Esta facilidad la logra también amparándose en el hecho que filma estructuras no reales.
Mas allá, el director/guionista fabrica las propias reglas para entender la película, si cabe. A través del relato nos deja pistas muy tramposas para configurar el manual interno de Inception.
Aun así, y más allá de tener el espectador la habilidad de desenhebrar este complicadísimo guión, sutilmente Nolan nos habla de la culpa, de su expiación y de la catarsis. Como excelente narrador nos lleva por caminos entrenidos que le juegan a uno agudos quizzes a la inteligencia. Pero si logramos dejar atrás o haciéndolo simultaneamente, es decir si vamos entendiendo el fin de la realidad y el inicio de la recreacion subconsciente dentro del film, el personaje central Cobb (Di Caprio) y la expiacion de su culpa se llevan el centro de la cuestión. Esa culpa enraizada en lo más profundo de Cobb que "no le permite volver". El personaje debe sumergirse en su mas lejana profundidad para intentar arrancarla de una vez.

Muy pocos escritores/guionistas se atreven con desafíos semejantes: poder recrear emociones sobre una realidad partida "layerizada". Así, me recordo a "Mullholand Drive" de David Lynch con ese guión disparando percepciones como espejos rotos hacia el infinito.

Aunque la estética fílmica de estos submundos puede banalizar la idea de explorar el inconsciente al modo jungiano, el acercamiento de Nolan es maravilloso igual y no visto antes en cine, al menos de ese modo. Rastrear la culpa, atravesar el dolor, y exorcizarla para volver ... si se puede